Un círculo en el infierno…

Qué carambas… no siempre se puede ir al cine a las primeras funciones del día tratando de que haya el menor número de personas, ojalá con frecuencia se pudiese elegir el lugar ideal y no el que quedó en el rincón de hasta abajo. Sería genial, cada vez, llegar a tiempo a ver la película desde el principio, qué no daríamos por encontrar poca gente formada en la dulcería y ya no digamos ¡público que vaya a ver la película!

Me explico… es como los celulares, ya no los usamos para hablar por teléfono. Bien, pues hay gente que no va al cine a ver la película sino a escucharla. ¡OSH!

Martes, función media tarde, la sala llena, lugares de ladito y en la tercera fila, está bien, puedo tolerarlo, lo importante en convivir y ver la tan esperada secuela, me digo a mi misma mientras evoco a San Cácaro para que no nos toque alguien indeseable que nos cuente la historia, que nos patee, que nos haga levantarnos, que nos tape, que no haya silenciado sus gadgets, que haga comentarios absurdos para toda la sala, etcétera; nombre aquí usted su peor pesadilla ________________________________. ¡Gracias!

Ay, qué tiquismiquis resultó Maru, pues sí, sí señoras y señores, la experiencia de ir al cine debiera ser todo un ritual, un deleite, un gozo compartido, un par de horas, para como dice Joaquín Sabina, con un poco de imaginación, partir de viaje a vivir otras vidas, a probar otros nombres, a colarnos en el traje y la piel de todos los hombres y mujeres que nunca seremos. ¿no?

¿Qué fue lo que me pasó?, pues al lado había un par de tarúpidos (mitad tarados, mitad estúpidos… según mi maestro de Etimología), que se la pasaron hablando no precisamente en voz baja, preguntándose lo que no entendían de la historia, moviéndose con poca sutileza, revisando sus telefonitos y ahí a media proyección, cinco de la tarde de martes, belive it or not, ¡sacaron la anforita!

Quizá eso no sea nada comparado con alguna experiencia que a ustedes les haya ocurrido pero para mi sí fue el colmo. Así que me di a la tarea de hacer una pequeña encuesta en mi cuenta de twitter. Si bien fue una pequeña muestra la que obtuve, ha sido curioso comprobar que no hay nada más detestable que te toque junto a una persona que esté hable y hable, seguida por casi nada de una que te estén golpeando el asiento y es que sí, en ambos casos te están pateando la existencia.

Espero que haya un círculo en el infierno para la gente que no sabe comportarse en el cine.

Por: Maru Iniestra @MaruIniestra

Comunicadora, Locutora y ‪#CommunityManager No, no soy una niña normal, si lo fuera no me leerías ‪#Psicología ‪#Salud ‪#Sexualidad ‪#Música ‪#Cine ‪#EresLoQuePosteas