Seguir o no hacia EUA, la pregunta entre madres en caravana migrante

Sabedoras de que la migración infantil no es una opción, las madres de los menores de edad ubicados en el estadio Jesús Martínez “Palillo”, en la alcaldía de Iztacalco, son quienes más se acercan al grupo de psicólogas instaladas en el lugar, a preguntar, una y otra vez, si deben continuar su travesía hacia los Estados Unidos o desistir.

“Se acercan a pedir como contención, porque tienen dudas, sobre todo las mamás, de si seguir o no, por lo difícil que representa su camino (por territorio nacional, hacia los Estados Unidos), sobre todo las mujeres que son las que más se acercan”, comentó la psicóloga Cecilia López.

Entrevistada por Notimex en una de las carpas que se ubicó en el complejo de Ciudad Deportiva Magdalena Mixhuca, en la referida alcaldía, refirió que los jóvenes son el segundo grupo de personas que buscan apoyo psicológico, dado que varios vienen solos y se cuestionan si hicieron bien en dejar a la familia.

“El temor es algo natural al hombre, a lo que se suma la incertidumbre de lo que se escucha (a lo largo del trayecto), sin embargo, siempre hay una convicción muy fuerte de que llegando a la frontera norte del país, van a pasar, que es lo que les motiva a arriesgarse para llegar hasta Estados Unidos”, abundó.

La especialista refirió que una vez que se acercan las madres a la carpa, su primera labor es escucharlas, dejar que ellas sean las que tomen la iniciativa, “que se abran”, es ahí cuando se les orienta, porque no se trata de imponerles nada, sino que ellas sean las que tomen la última decisión.

“Una señora decía que en algún momento en la frontera con Chiapas, había hablado con la psicóloga y se regresó (a su estado natal), porque no quería estar sola con sus hijos menores de edad, sin embargo, al volver a su país se dio cuenta de que volvió a la mismo y, decidió por segunda vez, sumarse a la caravana”, narró.

Cecilia López indicó que entre la orientación que se brinda a las madres migrantes o familias migrantes, es que no deben dejar solos a sus hijos.

La labor del grupo de psicólogas se ve reforzada con juegos que imparten a los menores y adolescentes para entender y aprender acerca de la migración. En el campamento temporal, cuentan con un mapa de la República mexicana en el que se lee: “Migrar informado te protege”.

Además, se les enseña, entre otros; ¿Qué es el trabajo forzado? ¿Qué es la mendicidad? La diferencia entre trata y tráfico de personas. ¿Cuáles son los riesgos al migrar para niñas, niños y adolescentes? ¿Qué es la explotación? ¿Cómo capta el crimen organizado a niñas, niños y adolescentes? ¿Qué es la explotación sexual? ¿Qué es el tráfico de personas?

En el albergue, los primeros en levantarse son los elementos de la Marina-Armada de México (Semar), hombres y mujeres, comisionados para apoyar en esta labor humanitaria. A ellos, les lleva casi dos horas preparar desayuno que puntualmente se sirve a las 8:00 horas a los más de dos mil migrantes que se ubican en el lugar.

La madrugaba también da los buenos días a las mujeres que deben atender a sus bebés e hijos menores de edad. Poco a poco comienza el bullicio en las ahora, cuatro carpas colocadas en el albergue, divididas en zonas para varones, mujeres y familias.

Afuera de las carpas se ubica un aviso que da cuenta que “el servicio es sólo para 10 días, en lo que continúan su tránsito.

El ir y venir de los migrantes inicia después del desayuno. Varios de ellos, acuden al servicio de salud por infecciones respiratorias o ampollas en los pies, en el caso de los migrantes que se van incorporando.

El módulo móvil dental es el más socorrido. En la fila se encuentra Rolando, quien partió de su natal Nicaragua con un grupo de 19 compañeros con la intensión de llegar a los Estados Unidos.

Sonriente, confiesa su nerviosismo dado que dice que en sus 24 años, nunca ha asistido al servicio dental y ahora que tiene la oportunidad, no la va dejar pasar.

Otra carpa concurrida es la del servicio de peluquería. También hay carpas del DIF, del Servicio Nacional de Empleo (SNE), del Instituto Nacional de Migración (INM).

Quienes arribaron la madrugada del lunes, preguntan cómo llegar a la Basílica de Guadalupe o al Zócalo capitalino, mientras otros, juegan una “cascarita” en la cancha ubicada a la entrada del albergue, donde incluso hacen “retas” entre ellos.

Algunos más compran alimento como tortas, tacos, refrescos y hasta adquieren pañales o algún objeto de primera necesidad en alguna de las tiendas ubicadas frente a la puerta 6 de la Magdalena Mixhuca.

La mayoría deja que transcurra el tiempo en espera de que sus “líderes” les informen el día y la hora que deberán dejar el albergue temporal para continuar su camino al vecino país del norte.

Con información de Notimex
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