Las pequeñas cosas

De acuerdo a la Real Academia de la Lengua Española expectativa es la esperanza de realizar o conseguir algo. En mi vocabulario, es una palabra que hace unos meses decidí eliminar, no se trata de un asunto de perdida de fe o de esperanza; más bien fue huir de la desilusión.

Durante algunos años, los amores de mi vida me llevaban serenata, especialmente la madrugada de mi cumpleaños; cuando esos amores se esfumaron, muchos cumpleaños los pasé con la pena de no haber despertado con las mañanitas versión Pedro Infante, así que un buen día decidí que previo a mi cumpleaños no esperaría serenatas, regalos, llamadas sorpresa ni felicitaciones extraordinarias, a partir de esa decisión mis cumpleaños resultan emocionantes porqué todo me sorprende, como nada espero todo llega.

Como el ejercicio funcionó para mi cumpleaños, lo aplico en toda clase de festividades y en general en la vida, los seguidores de la Ley de la Atracción seguramente me dirán que estoy alejando todo lo bueno, lo cierto es que me siento más serena, sin la angustia de la espera ni la ansiedad del temor.

¿Cómo les va a ustedes con la expectativa? Pues como a mí me ha funcionado la no expectativa, la promuevo con cualquiera que se acerca a mí con una pena, no pretendo ser un gurú de la felicidad basada en la no expectativa, pero si me gustaría que conocieran sus mieles.

Lo cierto es que en ocasiones extraño el dolor de “panza” de esperar, las mariposas previas a una cita, las fiestas decembrinas, los intercambios navideños y las felicitaciones de los viejos amigos, así que estoy trabajando en un híbrido de la expectativa y la no expectativa, algo que me permita emocionarme pero que no me rompa el corazón si no llega. Parece un concepto de seres elevados, personalidades maduras o algo cercano a la inteligencia emocional, me encantaría lograr ese equilibrio, pero demasiadas mañanas de día de reyes dañaron un poco mi confianza.

Mientras logro el equilibro de esperar y no morir en el intento, tengo la expectativa que me cuenten de lo que esperan este 2017 en @ABRILATZIRI

¡Sean felices¡
Por: Abril López de la Mora
Soñadora y locuaz. Vivo, escribo y leo. Tengo voz de terciopelo