Entre aplausos y carcajadas se estrenó la comedia “El último día de mi vida” en el Teatro Tepeyac

  • Ataviados con un atractivo vestuario Fernando Carrillo, Ivonne Montero, Alicia Encinas, Antonio Escobar, Andrés Puentes Jr., Leopoldo Dubuc, Julián Vázquez y Edgardo Escobar arrancan aplausos, suspiros y carcajadas
  • Los detalles de escenografía e iluminación fueron seleccionados cuidadosamente para ofrecer un ambiente bello y acogedor

El Teatro Tepeyac cierra el año 2019 e inicia el 2020 con la comedia El último día de mi vida, recién estrenada con dos funciones que se desarrollaron en medio de ovaciones y largas carcajadas gracias la unión de trabajo y talento de un elenco integrado por celebridades del teatro, cine y televisión dirigidos por Miguel Valles y producida por Alejandro Medina.

Además de arrancar suspiros por lo atractivo de actrices y actores, la puesta en escena permite la convivencia entre amistades, parejas o familias, pues presenta la historia de un Juan que – en cuestión de segundos- ve pasar los últimos momentos de su vida cuando recibe la interpretación clínica de los estudios de laboratorio que le practicaron recientemente.

La historia se desarrolla en la elegante residencia del matrimonio compuesto por Juan (Fernando Carrillo) y Lola (Ivonne Montero), que se distingue por un mobiliario bello y acogedor. Logra que cada rincón luzca y se aproveche en todo momento ya que siempre está ocurriendo algo en sitios específicos e incluso de manera simultánea en varios puntos de la casa.

En medio de confusión y cierto temor, Juan, se adueña del escenario y de las personas más allegadas, para ir compartiendo sus preocupaciones. Rubén (Antonio Escobar), su mejor amigo, es el primero en recibir la noticia y en el vaivén de comentarios surgen unos que llevan a la reflexión y otros a la risa hilarante.

Más adelante llega la bellísima esposa de Juan, quien es una modelo que se asume como actriz y que está profundamente enamorada de su marido, al grado de apoyar las ideas más descabelladas con tal de que él continúe con ella “hasta que la muerte los separe”.

Lola y Beatriz -representada por Alicia Encinas-, su suegra, sostienen una divertida lucha de poderes en la que se disputan la preferencia de Juan y hasta los derechos y obligaciones de cada una, tanto en sus roles familiares, como dentro de la casa del matrimonio.

En medio del dilema por buscar el método para que Juan sane o dejar que suceda lo que se le anunció en los estudios clínicos, Rubén hace hasta lo imposible por encontrar la cura; lo que desencadena una serie de situaciones jocosas en las que se presentan toques de sarcasmo, ironía y suspicacia que provocan largas carcajadas en los espectadores, pues además del gran afecto y amistad que lo une a Juan, es evidente el interés que tiene en Lola. Siempre ha sido muy cercano a la familia y le tienen mucha confianza.

En El último día de mi vida también actúan Andrés Puentes Jr., como el médico, y para contribuir a que sane el enfermo alternan personaje Leopoldo Dubuc, Julián Vázquez y Edgardo Escobar.

La historia mantiene en todo momento la atención de los asistentes, la comedia se sostiene de principio a fin, hasta que da una vuelta de tuerca inesperada y sorprende tanto personajes como espectadores mientras continúan disfrutando de la trama.

Luego de varias semanas de ensayos, la noche del estreno el elenco coincidió en la gran emoción que les causó presentar la obra frente al público y percibir sus reacciones. Ellos han integrado un equipo de mucho respeto y afecto, en ese sentido expresaron sentirse muy contentos con el resultado que lograron en conjunto y reconocieron las aportaciones que, por su profesionalismo, realiza cada uno al trabajo.

Ivonne Montero asegura que le divierte mucho participar en esta puesta en escena y disfruta de la rivalidad que es “muy clara y tiene mucha gracia” entre los personajes de Beatriz y Lola. En estas dos primeras funciones de los días 22 y 23 de noviembre se introdujeron elementos que normalmente no se usan en los ensayos como son el sombrero, los lentes y bolsas de las compras que Lola hizo antes de llegar a casa. “Hay mucho movimiento, siempre está ocurriendo algo en cada rinconcito, lo que habla muy bien del trabajo del director, con quien se dio muy buena química”.

Fernando Carrillo da vida a Juan. En medio de una serie de situaciones que surgen alrededor del padecimiento que le diagnosticaron queda en manos de su esposa, su madre y su mejor amigo, pues está en todos ellos la idea de sobrellevar y -de ser posible- solucionar sus males. El actor señaló que “Juan es un personaje maravilloso que ama la vida y recibe esta noticia de que le quedan 24 horas de vida, pero es optimista y deja como mensaje que todo el amor que tengamos adentro y queramos irradiar al mundo hay que expresarlo diariamente, a veces no decimos las cosas a las personas que más queremos por idiotez o por inseguros, pero siempre hay que recordarles a las personas que queremos, que las queremos y las amamos”.

Por otro lado, Antonio Escobar comentó que en este primer día de funciones se pudieron dar cuenta de la respuesta del público y en caso de ser necesario, podrían hacer ajustes para las próximas funciones. Asegura que “al público le gusta ver un buen espectáculo con artistas reconocidos. El último día de mi vida puede ser un gran suceso para el Teatro Tepeyac y para todos nosotros”.

Esta fórmula de “conjuntar un elenco estelar con diferentes trayectorias, carreras y personalidades, además de sus tiempos, es un poco complicado. Estamos convencidos de que al público le interesa ver en el escenario a reconocidos artistas de cine, teatro y televisión”. “Ha sido una experiencia muy bonita, ha habido una unión importante que el público percibe y disfruta.”

No nos es ajeno que “el Teatro Tepeyac ha dado un gran giro, pues presenta opciones infantiles, comedia y temas culturales, es un teatro con vida que cuenta con un gran repertorio, para todos los gustos”, puntualizó.

Por otro lado, Andrés Puentes aseguró que se divierten muchísimo. Su caracterización de doctor con unos lentes con los que realmente no ve, caminar encorvado, la modulación de la voz y el peinado con “gallito parado” le hace disfrutar mucho de su personaje, cosa que transmite perfectamente a los espectadores, pues desde que sale al escenario el público ya se está riendo.

Reconoció el profesionalismo de todos sus compañeros, así como el trabajo de dirección de Miguel Valles y lo bien cuidado de la producción de Alejandro Medina a quien reconoce como uno de los empresarios teatrales más prolíficos del país.

El último día de mi vida, del dramaturgo argentino Gabriel Campana, se presenta en el Teatro Tepeyac los viernes a las 19:00 y 21:00 horas, y sábados a las 17:00 y 19:00 horas.

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