El suicidio entre los jóvenes aumentó 200 por ciento en 30 años

El suicidio entre los jóvenes de 14 a 29 años se ha convertido en un problema de salud pública, pues en las últimas tres décadas se  ha incrementado en 200 por ciento, especialmente en los adolescentes, señaló el siquiatra Enrique Camarena Robles.

El presidente de la Asociación Iberoamericana de Neurociencias y Siquiatría explicó: “Nos debemos ocupar, no me atrevo a decir que es grave, pero en México tenemos un foco amarillo porque el índice está subiendo”.

“En el caso de los adolescentes, el suicidio alcanza nueve eventos por cada 100 mil habitantes, mientras que la tasa, incluyendo todas las edades, es de 5.1 por ciento. Globalmente, el índice ha aumentado en los últimos 60 años”, indicó.

Los factores de riesgo en los adolescentes son la desintegración familiar, el maltrato y abuso sexual en la niñez, el consumo de alcohol y enervantes, y el desempleo. Los eventos traumáticos en la infancia condicionan que en el futuro el individuo vea el suicidio como posibilidad.

Camarena Robles dijo que se ignora qué es lo que detona el suicidio, pero sí se observan factores de riesgo que inciden en la ocurrencia del fenómeno.

“Se desconocen las causas exactas del aumento del índice porque no hacemos autopsias sicológicas, se requiere ir con los deudos y preguntar el historial clínico de la persona fallecida para tener una idea más clara”, explicó el galeno.

Añadió que algunas investigaciones en pequeños grupos, realizadas por el Instituto Nacional de Psiquiatría, la Asociación de Siquiatría Mexicana y la Organización mundial de la Salud (OMS), identifican factores de riesgo relacionados con la desintegración familiar.

“El divorcio de los padres genera mucho estrés en los niños, el maltrato físico y sicológico de los infantes, el abuso sexual. También la disminución de oportunidades para que la gente joven se desarrolle en una sociedad cada vez más competitiva”, detalló.

Además, el incremento de la depresión como síndrome de enfermedad mental  ocupa el primer lugar de discapacidad a nivel mundial, y todo esas situaciones son factores de riesgo “asociados al consumo de alcohol, marihuana,  metanfetaminas, y hay un mercado negro que las distribuye”, puntualizó.

Respecto a la depresión, cinco por ciento de la población mexicana es vulnerable a ella, “y ese segmento está en riesgo de suicidio; de ahí la necesidad de hablar con la población afectada para explicarle que no combine bebidas alcohólicas con drogas”.

El médico destacó que es necesario trabajar para que la gente tenga más educación respecto a ese padecimiento, pues se ha estigmatizado dicha  enfermedad mental.

“Lo que menos vemos los siquiatras en la consulta son pacientes sicóticos, atendemos especialmente a personas deprimidas, y 80 por ciento de ellas requiere  medicamentos”, señaló.

“Se puede decir que en el país 60 millones de personas se atienden por  depresión y somos cinco mil siquiatras”, abundó, al indicar que la población rural es la que menos acceso tiene a la atención médica especializada.

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